El Instituto de Accionista tiene como objetivo primordial la defensa y protección efectiva de los intereses de los inversores privados y las empresas cotizadas, a fin de que dichos intereses puedan converger en la optimización de la gestión y resultados de la compañía. En este sentido el establecimiento de un marco de relaciones entre accionariado y empresa es básico para desarrollar de manera pragmática y efectiva una estrategia útil que sirva a los objetivos de ambos interlocutores. Unas relaciones que han de estar presididas por principios de honestidad, transparencia, profesionalidad que generen confianza y credibilidad en el presente y futuro de la empresa.